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Una vuelta por el universo del Gustavo Cerati santiaguino

Catalina Díaz Rodriguez — · 8 min de lectura

Una vuelta por el universo del Gustavo Cerati santiaguino
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Conocida es la relación que el cantante y exlíder de la banda Soda Stereo, Gustavo Cerati, tuvo con nuestro país. Fue el lugar en donde conoció al amor de su vida y donde pasó sus días en los años noventa. También donde grabó sus primeros sencillos como solista, pero además en donde se enamoró de la música electrónica y formó su familia.

Fue por el barrio El Golf, en la comuna de Las Condes, donde Gustavo se estableció con la artista y exmodelo chilena Cecilia Amenábar, a quien conoció en una conferencia de Soda Stereo y con quien se casó en 1993 en la parroquia Los Misioneros de Pedro de Valdivia Norte. Las chispas emergieron de inmediato en la pareja, tanto que de ese amor nacieron Benito y Lisa Cerati.

 Como un chileno más, Gustavo vivió la tranquilidad que no pudo tener en el caos de la fanaticada argentina, donde los fans lo abordaban, y, en cambio, en suelo chileno, podía sentirse como un ciudadano más. Fue también el lugar ideal en donde podía salir a pasear y criar a sus hijos fuera del costo de la fama.

Gustavo Cerati en el metro de Santiago. Por Javier Godoy.
Gustavo Cerati en el metro de Santiago. Por Javier Godoy.

La intimidad del Gustavo Cerati santiaguino

Entre esas salidas, está la conocida visita al cerro Santa Lucía y el viaje en metro que el fotógrafo nacional Javier Godoy se encargó de registrar.

“La gente no lo reconocía”, señaló el fotógrafo, agregando que dicho encuentro no se trató de algo casual, pues la idea fue realizar una entrevista por parte de Julio Osses para Zona de Contacto, un suplemento de El Mercurio.

“Mi idea era que él saliera y se viese en Santiago ycomo estábamos […] fue así que lo estuve esperando en un departamento donde vivía ahí en la calle El Bosque. Cuando llegó le hicimos una entrevista bastante larga y para resolver lo de la foto le propusimos salir”, señaló.

Fue de esta forma como nació la idea de ir al cerro Santa Lucía, por lo cual le propusieron ir en metro hacia el lugar. En un vagón de este transporte, surgirían las fotografías más icónicas del artista trasandino en nuestro país.

“Él se sintió como una persona más dentro del metro […] Se movía tranquilo por la ciudad, por lo menos en ese trayecto, sin ningún problema”, agregó Godoy, recordando además una anécdota sobre la única persona que se le acercó para preguntar si era Gustavo Cerati. “Cuando él se pasó para el otro lado, una chica se me acercó a preguntarme así como muy emocionada, como para verificar: ‘¿Es Gustavo Cerati? Dile que lo amo’, me dijo”, recordó entre risas vía llamada telefónica.

Gustavo Cerati en el metro de Santiago. Por Javier Godoy.
Gustavo Cerati en el metro de Santiago. Por Javier Godoy.

Después de eso fueron hacia el cerro Santa Lucía, lugar donde turistas argentinos también lo reconocieron y Godoy pudo sacar más. registros de esa salida. Ante la pregunta de Julio Osses sobre qué es Santiago, si Buenos Aires es “la ciudad de la furia”, Cerati le respondió: “Santiago para mí representa la calma”.

Por otro lado, el periodista y comunicador radial Marcelo Comparini también tuvo la oportunidad de compartir con el artista en suelo chileno. Él ha sido amigo cercano de Cecilia Amenábar desde incluso antes de que ella se casara con Cerati y fue en el matrimonio de ella donde lo pudo conocer cara a cara.

Desde ese entonces, hubo oportunidades en las que él fue de visita a comer con ellos o al revés. En una de esas oportunidades, Cerati pudo compartir gustos musicales con el periodista. “Yo me impresioné mucho la primera vez que fue a mi casa, por ejemplo, que empezó de repente a mirar un lugar donde yo tenía compact disc. Y dije ‘qué vergüenza’. Que iba aencontrar mi gusto desastroso, que yo soy un amante de la música más basura de la historia. Y nada. De pronto encontró un disco que no tenía nada que ver con lo que hacía Soda Stereo, un disco de una banda que se llama Foghat, de rock de los 70, y como que le llamó la atención”, recordó.

Comparini lo recuerda como un gran artista, pero además como un hombre, una persona con su familia, que quería llevar ese tipo de vida considerada “normal”.

“En ese entorno era una persona absolutamente normal, ya en ese entorno, en el entorno de una pareja invitada a comer, era como cualquier otra persona”, agregó a la conversación.

Gustavo Cerati junto a Cecilia Amenábar y Marcelo Comparini para el programa Plaza Italia en 1997.
Gustavo Cerati junto a Cecilia Amenábar y Marcelo Comparini para el programa Plaza Italia en 1997.

Contó, además, que el ambiente familiar entre los Cerati-Amenábar era muy interesante, pues siempre estaban rodeados de música. Era la música por sobre todo, señalaba, recordando aquellas ocasiones en las que tuvo la oportunidad de ir a su hogar en Santiago y recordar a un pequeño Benito Cerati, quien siempre se colocaba frente al parlante para escuchar Oasis.

Es así como el locutor radial y ex Plaza Italia lo recuerda, como alguien que disfrutó de su tranquilidad en Santiago. “Ir al supermercado de la esquina, comprar unas manzanas y volverse caminando a la casa, era algo que [en] Argentina era imposible que hiciese. Así que yo creo que disfrutó mucho ese semi anonimato, esa tranquilidad que le daba que el chileno fuese mucho más recatado y no tan cargoso con la gente famosa”, cerró al respecto.

Y esto fue otro de los temas de los que Cerati habló con Julio Osses durante esa entrevista que después lo llevó a fotografiarse en el cerro Santa Lucía. La idea de la vida tranquila en medio de la fama, a la que Cerati respondió con la diferencia entre el chileno y el argentino.

“El argentino, cuando te aborda para algo, sobre todo si eres un personaje público, es terriblemente irrespetuoso. Se caga en todo y te dice ‘che, fírmame un autógrafo’ en cualquier momento. Te estás por comer un tallarín y te agarran en la mitad del tallarín. Acá es al revés. Hay una timidez respetuosa que no sé cómo llamarla, pero que me encanta”, comentó en la entrevista de Osses.

Fue también durante los años noventa y establecido en nuestro país cuando se hizo amigo de Francisco González, exintegrante de Lucybell, y la periodista y conductora radial Verónica Calabi. Sin embargo, fue el trabajo de producción para el álbum Sueños en tránsito de la artista nacional Nicole el que lo estableció como productor en nuestro país y con quien también tuvo lazos de amistad.

El recuerdo de un artista eterno

Fue el 4 de septiembre de 2014 cuando el mundo de la música se paralizó ante la noticia del fallecimiento del artista. En Chile, medios radiales y televisivos recordaron su figura desde que se anunció esta noticia hasta que se realizó su entierro en el cementerio de la Chacarita en Buenos Aires. Una cobertura que probablemente saldría de la boca de más de un chileno ante la pregunta de qué muerte de un artista le impactó.

Para Javier Godoy, la noticia fue muy triste y abrupta, pues se encontraba trabajando y amigas de él le habían preguntado si les podía regalar una fotografía particular del artista, por lo que tuvo que hacer tirajes tanto para regalo como para venta. “Después le dio el accidente cerebrovascular y me dio un poco de pudor guardarla”, señaló.

En el caso de Marcelo Comparini, esto lo vivió de forma más cercana producto de su amistad con la entonces exesposa de Cerati, Cecilia Amenábar, quien en ese tiempo llevaba más de diez años separada de él. “Fue un momento complejo”, relató Comparini, recordando el golpe que fue para su amiga Cecilia, a quien, junto a otro amigo, fue a visitar para acompañarla en ese momento.

El fallecimiento de Gustavo Cerati impactó de tal forma que su hermana, Laura Cerati, tiempo atrás pudo compartir mensajes que su hermano le enviaba hacia 2010. Dicha imagen de estos mensajes fue compartida por ella vía Instagram, señalando: “Mi hermano deseándome que me vaya bien en el estreno de mi obra teatral…”.

Fotografía al celular de Laura Cerati (imagen publicada vía Instagram).
Fotografía al celular de Laura Cerati (imagen publicada vía Instagram).

Hoy en día tanto su hijo Benito como su hija Lisa Cerati recuerdan la figura paterna que fue Gustavo Cerati en la intimidad, cuando las luces del escenario se apagaban y él volvía a casa para estar con ellos, o bien, enviarles un mensaje a sus seres queridos.

Para sus fans, Gustavo Cerati es un artista de nivel cuya figura jamás morirá. Es común encontrar en su aniversario de fallecimiento o cumpleaños mensajes de fans de todo el mundo, y al igual que la expresión “gracias totales”, sus palabras quedaron inmortalizadas en el tiempo.

“Fue impactante en términos de la figura que era”, recordó Marcelo Comparini cerrando la entrevista.

“Cerati es un personaje muy popular, muy querido y muyr ecordado, entonces compartirla (las fotografías anteriormente mencionadas) no cuesta nada para que la gente que es fanática tenga esos detalles y esas cosas, a la gente que le gustan esas cosas, siempre las agradece”, señaló Javier Godoy, recordando al artista que hoy vive en esas fotografías que tomó esa tarde de 1994, en la ciudad que el mismo trasandino denominó “la ciudad que representa la calma”.

// etiquetas#GustavoCerati#SodaStereo#SantiagodeChile#Fotografías#Memorias

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