manifiesto
comprendemos la literatura no como un refugio pasivo, sino como una fuente primordial para articular nuestras visiones de mundo, enfrentar la existencia y decidir nuestra inserción —o expulsión— de la realidad terrenal. sin negar ni desmerecer la intimidad de la lectura y la escritura en solitario, reconocemos que entender el panorama literario en Chile y Latinoamérica desde el aislamiento es limitar el pensamiento a una sola dimensión.
pretendemos que la literatura se lea, se escriba, se edite y se reescriba en comunidad. agotamos todas las aristas de la creación colectiva para construir una comunidad discursiva y crítica, cuyos argumentos se forjen al calor de los textos y los fenómenos de nuestro tiempo. reivindicamos un trabajo editorial colaborativo y cercano entre editor y creador, orientado a pulir, potenciar y acompañar cada obra sin invisibilizar ni perder jamás la voz propia del autor.
no buscamos sumarnos a las inercias del medio ni ser una comparsa más en la escena habitual. reclamamos el corpus cultural para hacerlo nuestro: intervenirlo, manipularlo, habitar sus vacíos y desarmar sus certidumbres. nos definimos como un espacio abiertamente cultural y de resistencia que se sitúa en la tensión entre la tradición y la ruptura, tensionando los discursos oficiales para edificar, desde la disidencia estética, esta comunidad abúlica.
creemos firmemente en la reformulación constante de las ideas, vengan de la línea de pensamiento que vengan, enfrentando la creencia falaz de que la literatura agota su sentido en lo individual. reivindicamos la potencia de la palabra como un hecho social y comunitario, capaz de agitar conciencias y desmantelar dogmas.
somos un colectivo movido por la convicción de que la creación —en sus dimensiones escritural, lectora, editorial e instintiva— debe mantener intacto su carácter libre. impulsamos y motivamos activamente a cada autor a publicar, perfeccionar su propuesta y no darse jamás por vencido. reclamamos un espacio para el estilismo libertario de la palabra en un circuito vivo de lecturas activas e inactivas, promoviendo una cosmovisión sin censuras, sin barreras de acceso, libre de impuestos al libro y al pensamiento, donde la creatividad sea una herramienta de emancipación.